
Estas fueron las palabras que Morihei Ueshiba pronunció a sus alumnos dos días antes de morir.
Tras incorporarse de la cama en la cual se hallaba reposando, miró a sus alumnos quienes se hallaban reunidos a su alrededor y les dijo: No os inquietéis por este viejo. Toda vida física es limitada. El cuerpo se transforma pero el espíritu nunca muere. Muy pronto estaré en el mundo espiritual pero aún deseo proteger a este mundo. Ahora dejo esta tarea en sus manos. Después hizo un silencio en el cual parecía estar pensando, y continuó: todos mis alumnos deben recordar que yo no he creado el Aikido. El Aiki es la sabiduría de Dios y el Aikido es la Vía de las leyes que El ha creado. | ![]() |
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